Ilegítima

Llegará el día en que agotaré
la última metáfora.
Entonces no habrá remedio
y por desmemoria o descuido
primero croará la duda
y luego se hará el olvido.
Si acaso un domingo
coincidiremos. Seremos
lo suficientemente necios
para fingirnos estúpidos
analfabetos de símbolos;
dos brutos que se saludan
con tres dedos mórbidos,
o la mitad de una sonrisa
o un beso sórdido,
pero siempre con la mitad de algo.
Te digo,
llegará ese día
en que dejará de obsesionarme
tu sombra de las manzanas,
los puentes y la ría.
No hallaré en ella miradas de espejo
ni pistolas de señas.
Tampoco alegorías
ni mapas, ni embajadores,
que completen el paisaje
que dejaste a medias.
Hombre egoísta
mira, estoy cansada.
Tu pañuelo amarillo tiene ya
lunares de hongo.
Ya no te reconozco y temo
desaparecer como Amelia Earhart
por obstinarme en el aire.
No quiero esta obsesión ilegítima,
que acaso sin saber una noche me anudaste,
quítamela.
O mejor estírala hasta que se parta
y nos sangre el ombligo.
4 comentarios
Ceshire -
Pedro (Glup) -
Muy bueno.
Aplausos y aplausos.
Belleza.
Ceshire -
Dinobat -