EL DOLOR DEL MINOTAURIO

en los muslos de Diciembre
resguardando mi cabeza
de la ira de los dioses.
Yo sé, mi amor, que el invierno
es terrible pero pasa;
que el débil muere mil veces;
que la muerte es una mueca,
un mohín incomprendido
despuntando una promesa.
Lo sé y sin embargo la vida
cuando se apaga deja,
un efluvio de nostalgias,
una lluvia de tristezas.
¿Cómo ignorar lo que falta
si todo me recuerda a ella?
No, hoy no quiero tocar
las cuencas de tu sonrisa.
Déjame aquí, que los viernes
deben ser días de luto;
déjame aquí que los viernes
solían ser días de fiesta.
Algún día entenderás
el dolor del minotauro
que cuando se busca encuentra
a una bestia en su lugar.
Algún día entenderás
las miradas que se pierden
si se nublan un segundo
por observar el mar.
Si me buscas estaré
en los muslos de Diciembre
resguardando mi cabeza
de la ira de los dioses.
4 comentarios
Ceshire -
Ceshire -
Dario -
Tal vez tengo 30, parezco de 20 y me siento de 36; en fin... ya veremos; es un dolor que el minotauro jamás tendrá, pues los siglos de su edad lo han vuelto un ser mítico maravilloso.
Te seguiré visitando también.
P.D. ¿Te llamas Sandra?
Pedro -
Ese los muslos de Diciembre está lleno de ecos. Estás magnífica. Un beso.